Día tras día y página tras página nuestra cara, que antes transmitía asombro poco a poco se está transformando y comienza a reflejar una expresión de obvio terror. En los diferentes diarios que nos hemos encontrado hoy en los quioscos destacaba una noticia referente a la “renta básica de ciudadanía”. El sabor de boca que nos queda a todos los ciudadanos después de leer esta noticia es dulce y luego muy amargo y además da la sensación de que simplemente están lanzando estas noticias para regalarnos los oídos y desviar la atención de la verdadera cuestión, ESTAMOS EN CRISIS. En mi opinión, esta “lluvia de dinero” es una medida irreal e imposible, para cuanto más teniendo en cuenta que en las páginas siguientes se hace mención a la situación de las arcas del Estado, que no es otra que un déficit público que podría superar este año el 8%, con previsiones de incrementarse en los años sucesivos, es decir, la hucha del estado tiene un fondo muy próximo y es limitado aunque intenten transmitirnos la idea de que es un pozo sin fondo.
A nadie le amarga un dulce siempre y cuando no se desinfle cuando lo metamos en la boca por lo que es necesario centrarse y hacer propuestas que se sostengan.
Para salir de esta situación, se necesitan medidas reales y no remiendos improvisados, y es imprescindible, que todos, incluido el Estado, nos ajustemos el cinturón porque a base de regalar billetes nadie se ha hecho rico y porque como dice el refrán: “nadie da duros a pesetas”.
Vanessa T.
